mayo 17, 2022

Locura Stereo Radio Tv Online

Radio Televisión Online desde Machala – Ecuador

Geovanny López, el primer sentenciado por femicidio, rompe el silencio

En exclusiva, Geovanny López habló sobre el caso Sharon

En exclusiva, Geovanny López habló sobre el caso Sharon

Siete años y cuatro meses de la muerte Edith Bermeo, mejor conocida como Sharon La Hechicera, su exconviviente, Geovanny López, decidió romper el silencio y hablar. En medio de la huelga de hambre que efectúa desde la cárcel de Riobamba, una de las seis que ha visitado en este lapso, se dispuso a revelar su versión de los hechos.

Pero antes de contar su testimonio (que estará disponible este jueves 5 de mayo), López accedió a referirse al caso de femicidio en su contra, del que lo condenaron a 26 años de prisión. Esto fue lo que contó en una entrevista en exclusiva con El Telégrafo.

¿Qué busca con esta huelga de hambre?

He agotado todos los medios racionalmente asequibles y esperado plazos, que no son razonables, para que la Corte Constitucional resuelva mi caso. Desde el 2017 planteamos el recurso de acción extraordinaria de protección y llevamos hasta la fecha 5 años, pero no nos dan respuesta. 

¿Y qué es lo que pide?

Un juicio justo. Que la Corte resuelva lo que admitieron, el doble juzgamiento. Recibí dos años y tres meses en el primer juzgamiento, luego un nuevo tribunal me condenó a 26 años de femicidio. 

¿Qué pasó con Sharon La Hechicera? 

Si soy responsable de algo es que era muy joven, tenía 29 años y mi esposa 11 años mayor a mí. En todos los hogares existen problemas, pero una discusión hizo que ella se baje del vehículo y otro carro la atropelle. ¿Acaso yo sabía que un carro iba a pasar? Fue un accidente de tránsito y tienen al responsable, que es el señor Luis Correa Dávila. El fiscal Jorge Torres no lo acusó. Él es el responsable absoluto de su muerte.

¿Por qué hablar por primera vez luego de un silencio de más de siete años?

Jamás he callado por cobardía, a pesar de que he sufrido torturas y aislamientos. En Guayaquil, la directora de la cárcel, María José Murillo López, me aisló un año y 4 meses. He vivido en todos los lugares en los que han habido amotinamientos, he estado en todos los lugares más peligrosos. Me obligaron a callar porque pusieron en riesgo mi vida, me amedrentaron e intimidaron. No podía alzar mi voz porque al gobierno de (Rafael) Correa no le convenía mi libertad, ellos me dejaron morir. 

¿Por qué hablar ahora? Creo que no soy la única persona inocente que está en prisión, hay decenas que también lo están y creo que este Gobierno tiene la capacidad necesaria para escuchar esos casos. 

 ¿Fue muy difícil llegar a la cárcel siendo, ante la justicia y la opinión pública, el responsable de la muerte de Sharon La Hechicera?

No creo que solamente fue difícil, es algo que no debió pasar. No debí jamás haber estado en una prisión. Debi estar libre, velarla y enterrarla.

En seis oportunidades lo trasladaron de cárcel. ¿Cómo ha sido el contacto con otros internos?

He sobrevivido. Han habido incidentes, pero no ha pasado más allá. Denunciaría a los funcionarios públicos, a los directores de las cárceles que acataban órdenes para encerrarme, para aislarme, para quitarme la alimentación, para tenerme sin comunicación. 

Tengo dos manos rotas producto de golpes, un pie que se está sanando de forma natural, problemas de gastritis, del estómago y bilis. Sufrí que me tiren heces, que me orinen, también maltratos verbales y físicos. También denuncié un delito de abuso sexual, pero la Fiscalía no ha hecho nada después de 6 años. 

¿Ha tenido contacto con su hijo en estos siete años? 

Desde que falleció mi esposa, no. La justicia ecuatoriana me quitó la patria potestad sin tener sentencia ejecutoriada. Mi hijo tiene derecho a un padre y yo tengo derecho a un hijo. ¿Cómo es posible que nunca lo volví a ver?

Cuando salga de la cárcel, ¿Le pedirá disculpas?

¿Pedirle disculpas a mi hijo? No tengo por qué hacerlo. Lo único que debo hacer es probar mi verdad y mi inocencia. Él un día va a saber lo que hizo su padre. Si muero por la huelga de hambre, que sepa que su padre no murió por cobarde. Busco que mi familia recupere su honra y si en esta huelga de hambre se tiene que perder algo, algo más, que sea mi vida.

Si debo pedirle perdón a alguien, creo que lo haría a mí mismo por no haber luchado antes y no tener el suficiente valor de arriesgar mi vida. 

¿Ya no le tiene miedo a la muerte?

Ya estoy muerto. Después de siete años y cuatro meses pagando por algo que no hice, creo que estoy muerto porque no hay nada más que perder a las personas que llegan a mi vida. Atrás de Geovany López hay familias que también sufren injusticias, hay familias que tienen menos que yo y que tal vez tienen más dolor que yo, pero tienen que callar porque no son escuchados. Tal vez no soy un referente de justicia, pero sí la voz de ciertas personas que no pueden alzar sus voces, que no pueden decir nada.

¿A qué conclusión llega con todo lo que ocurrió? ¿Resentimientos?

Claro que no. Yo amaba a Sharon con toda mi vida y dejé mi vida por ella. Toda mi carrera profesional la dejé por ella y por mi hijo, que es producto de una inseminación artificial.

Nos amábamos tanto, que buscamos la forma de cómo tener a ese niño maravilloso. Si yo hubiese muerto, a ella jamás la hubieran culpado. La historia hubiese sido diferente, porque ella jamás hubiese estado en este lugar y ella hubiese tenido vida.

¿Cambiaría algo de esta historia?

Si pudiera regresar ese día, lo único que quisiera es volver a donde ella se accidentó y tener la oportunidad de velarla, de enterrarla. Quisiera regresar para despedirme con un beso, tan solo despedirme porque fue algo que no pude hacer.

Fuente: El Telégrafo

A %d blogueros les gusta esto: